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"El cine tiene la magia que me atrae" (Segunda Parte)
¿Si fueras otro, como describirías a Jesús Hernández?
Una persona con muchas ganas de hacer, pero comprometido con lo que hace, identificado con ello, asumiéndo las tareas como suyas sea que las produzca o las dirija.
No está tranquilo en ningún momento… dispuesto a correr riesgos si sus ideas lo merecen, porque la vida es eso, no autocomplacencia.
¿Por qué escoger el cine y no otra forma de arte?
Prácticamente crecí entre las cortinas de un teatro en Camagüey y un estudio de televisión, donde trabajaban mis padres. Una vez en la Facultad pude acercarme a todos los medios… la radio en Cuba es muy peculiar y en extremo atrayente, pero no me imagino haciéndola, la televisión es un medio de mucha demanda pero que exige un nivel de pragmatismo y premura que no creo tener todavía.
El cine tiene la magia que me atrae, me da mayor libertad a la hora de crear, y tiene una fuerza tremenda con el público. Es algo que se agradece cuando se tiene la intención de mover ideas, de hacerle llegar a un grupo de gente tu punto de vista sobre las cosas, tu perspectiva del mundo.
Como creador de cine, ¿cuáles son tus influencias? Primero en lo cubano, y luego en un panorama más amplio.
Tengo como referente más próximo la escuela documental de cine cubana que en los años 60 y 70 fue muy grande dentro del audiovisual en la isla, y marcó de una forma u otra a realizadores, no solo a cineastas sino a artistas plásticos que llegaron al audiovisual como medio de experimentación y creación.
Figuras como Nicolás Guillén, Santiago Alvarez, Sara Gómez, Jesús Díaz, Tomás Gutiérrez Alea son clave y de una u otra manera están presentes en mi material.
El cine en Cuba a inicios de la Revolución tuvo una característica muy peculiar y rica, la de estar al pie del cañón del cambio, abordarlo, tocarlo y llegar donde nadie, o muy pocos, se atrevería hoy en 2008.
Más allá de eso, el cine de Luis Buñuel, de Rainer Fassbinder, Francois Truffaut, Emir Kusturica, la nueva ola francesa, el cine negro o el independiente norteamericano actual, el nuevo cine coreano, el cine brasileño a partir del cinema novo, han permeado mi manera de concebir una idea, de llevar adelante un proyecto. Más allá de una buena, o supuestamente mala película, siempre hay mucho que aprender y aprehender.
¿Cómo definir, desde tu óptica, al cine cubano?
Excepcional. No es perfecto ni el mejor, de eso estamos claros, pero siempre ha sido excepcional. Es cine subdesarrollado, de Tercer Mundo, pero una de las cinematografías más importantes de Latinoamérica.
Tuvo su tiempo de oro y acá se realizaba un sinfín de producciones, pero en los años 90 caimos en crisis y se redujeron tremendamente las realizaciones. Las coproducciones fueron decisivas para que el cine cubano se mantuviera a flote en medio de la depresión.
Marcado por una fuerte institucionalidad y un sistema riguroso de selección para que los directores entraran en la industria, llegó un momento en que las nuevas técnicas audiovisuales digitales ingresaron al país y se fue abriendo paso un nuevo grupo de realizadores, con ideas más arriesgadas, otros puntos de vista, otro modo de ver y analizar las cosas: cine cubano en un nuevo círculo.
¿Qué barreras enfrentan los jóvenes creadores de imagen hoy en Cuba?
Hay cada vez más personas con deseos de realizar en Cuba obra audiovisual, un corto, un documental, hasta un largomentraje. Y, de hecho, son más las personas que lo pueden hacer, pero existe aún mucha autocensura al momento de tratar ciertos temas, de referirnos a ciertos aspectos que, en lo documental por ejemplo, tocan la cotidianidad del cubano.
La tecnología del cine en Cuba es tema delicado. No hay lugares para acceder a ella si no se está dentro de la industria, y tampoco existe un mecanismo creado dentro del país para lograr financiamiento por parte de instituciones interesadas en proyectos independientes, para obtener subvención económica.
Además, una vez realizado el material no hay una vía de acceso para la distribución de la obra en cines, ni siquiera para insertarla dentro de la industria o enviarla a festivales internacionales, salvo haciendo esfuerzos hercúleos y meramente personales.
¿Ventajas, como creadores, que le plantea lo cubano?
Abarca un diapasón tan amplio, una mezcla tan exquisita, que indiscutiblemente trae como consecuencia muchas ventajas.
En Cuba siempre ha estado latente el tema de qué significa lo cubano, porque se vuelve un tema muy abstracto. ¿Hasta dónde llega lo cubano y cuándo se va más allá?
Sin duda, la insularidad tiene un peso muy significativo en ésto, y ello repercute en toda obra cubana, no solamente la audiovisual.
También el hecho de cuestionarnos todo el tiempo quiénes somos y dónde vamos. Más allá de puntos de vista estandarizados y por encima de masas, el cubano común, de a pie, siempre se interroga sobre su alrededor y el artista refleja eso en su obra, lo evidencia desde su experiencia de vida.
La picaresca del cubano, la jocosidad y optimismo con que asume la realidad, la fraternidad con que se tratan los vecinos, la personalidad fiestera, orgullosa, el sentido claro de la vida y la posibilidad de improvisar, de buscar soluciones cuando parecen perdidas, todo eso permea el trabajo de cualquier realizador.
¿Por qué el tema del travesti para tu documental?
Cuando estaba trabajando en “Kiriam”, produciendo el documental en 2006, me acerqué al tema del travestismo por primera vez… antes ni me preguntaba sobre ellos, ni los de acá ni los de ninguna otra parte.
Comencé a investigar e informarme, y me interesó hacer un documental para abordar el tema y conocer las aspiraciones de los travestis en Cuba, si deseaban trabajar y si, de hecho, podían hacerlo.
Ya se han realizado otros materiales sobre el tema acá, pero no han sido muchos, y ninguno desde mi manera de ver las cosas. Además, lo considero necesario porque los derechos deben ser respetados sin distinción, y si aspiramos a ser una sociedad plurar y cada vez más perfecta, el conocimiento y respeto de la diversidad es muy significativo.
¿Algo en el ser gay incide en tu elección temática? ¿Por qué no abordar la política, o lo familiar?
No creo que el documental sea militante sobre el tema gay, sino un material necesario e, incluso didáctico, porque uno de los objetivos fundamentales es enseñar a las personas, con un lenguaje audiovisual bien simple, sobre el travestimo en Cuba, y que alcance a la mayoría.
A pesar de ser un tema social, el documental roza por momentos la política, que dealguna forma circunscribe todo el contexto cubano, y la vida familiar de ellos (los travestis), sin apartarse de la idea esencial, que es acercarse a la diversidad y sensibilizarnos para aprender más.
En una Cuba al borde del cambio, ¿cómo ves, en tanto cineasta joven, el futuro inmediato?
En 2008 estamos cambiando rápidamente, pero con cautela y para bien, por suerte. Decir cuál será el futuro es una osadía. La expectativa sigue reinando entre nosotros, la necesidad del cambio es inminente y que llegue para la población en general. Todos lo notaremos, incluso en el cine.
Por supuesto, los artistas tienen una gran responsabilidad para evidenciar ese cambio, y cada vez hay más personas que toman con sentido crítico la obra artística, aunque eso depende específicamente de una decisión individual.
¿Proyectos por venir?
En estos momentos realizo un cortometraje de ficción, adaptación de un relato corto del escritor cubano Antón Arrufat. Espero que salga para inicios de mayo y exhibirlo entonces, dentro y fuera del país.
Trata de una historia bastante peculiar, de dos personas que viven una frente a la otra, y comienzan a tener una relación poco convencional, y un tipo de historia que en Cuba no se ha abordado prácticamente nunca.
También me preparo para los exámenes de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, en abril, para especializarme en Producción.
¿Si tuvieras que describir tu proyecto fílmico ideal, cuál sería?
Siempre que se empieza a escribir una idea nueva para llevarla al cine, ésta aparece como ideal, pero una vez realizada es cuando aparecen los desencantos, las insatisfacciones.
Un artista casi nunca está conforme con lo que hace, o no lo hace bien del todo.
Describir lo ideal sería buscar la perfección dentro de un mundo tan imperfecto como éste. Sería engañarme a mí mismo.








Most RecentMost Recommended Comments (2)
at 05:52 on April 26th, 2008
ristardi, I like this story. It's good stuff.
at 06:30 on April 26th, 2008
Thanks, Jordan.